Cuestionario 2:45 PM

ex-dr.

Un disco:

– “Put your back nº2 it” de Perfume Genius.

Un momento :

– Leer por la tarde en una cafetería casi vacía.

Último libro leído:

– Tercer volumen de “1Q84” de Haruki Murakami.

Un defecto:

– Ser excesivo y megaegocéntrico.

Una distracción:

– Dibujar formas geométricas en post its.

Un vicio inconfesable:

– La tele realidad, “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”.

Próximo libro:

– “El tiempo es un canalla” de Jennifer Egan.

Palabra imprescindible para que un libro te guste:

– Vívido/a.

Una virtud:

– Ser excesivo.

Super poder añorado:

– Desaparecer a placer.

Personajes:

– Bowie, Borja Prieto, Peter Parker, Morrissey, Serena van der Woodsen, Nacho Canut, Warhol,

Palabras más utilizadas:

– Cachondo/a, elegante, más, mejor, …

Odias/ adoras:

– El miedo / la tranquilidad.

Una canción:

– Una no, dos “Calgary 88” de Antònia Font y “El día que te conocí” de Templeton.

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NORTE

La ciudad largamente soñada, envuelta en una funda de perfección, aparece finalmente bajo mis pies.

Tras un primer encuentro idealizado, de hitos y cumbres, empiezo a descender, acabo chocando con el asfalto. El otro se oxida y surge el verdadero metal, escondido dentro del fantasma tecnológico.

Androides, no personas, que caminan a paso fijo, mirando sus pantallas portátiles, sonriendo a la nada. La muerte orgánica y el aislamiento enmascarado por el flash de la conexión total.

Retrocedo. El frio que a nadie afecta, me obliga a abandonar. Hacía años que no observaba el cielo, que no echaba de menos el sol, y que no me preguntaba “¿y si?”.

Y todo eso tiene que suceder aquí. La frustración del que todo lo tiene llega al final. El derrumbe de mis últimos años sucede mucho mas rápido de lo que creció y las ganas se desvanecen, definitivamente.

La elasticidad del tiempo, clase de emofísica a las 2:45 PM

De entre las virtudes y defectos del concepto “tiempo”, (entendido como  la magnitud física que permite medir la duración o separación de las cosas sujetas a cambio ), una de las que más me inquieta es su elasticidad, (entendida como aquella capacidad de la física que permite que algunos elementos cambien su forma de acuerdo a si están bajo estrés físico o a si están en su posición de reposo).

Ayer mismo hice un experimento, o más bien lo experimenté en primera persona y pude elaborar una teoría  emofísica, (entendida como la rama de la física encargada de estudiar las emociones y sensaciones): “La reproducción de un disco de vinilo provoca la aceleración del tiempo, mientras que la reproducción de un cd solo consigue su desaceleración”.

¿por qué el tiempo pasa tan rápido cuando pones un vinilo en el plato y no haces más que sentarte a leer cuando ya se ha acabado la cara y tienes que volver a levantarte  a darle la vuelta?, sin embargo si colocas en la bandeja un cd y das al play el tiempo se ralentiza tanto que a la cuarta canción ya estás pidiendo que acabe de una vez para descansar la vista y estirar las piernas. ex-dr

 

PLACE TO BE

Nubes. Mi habitación se envuelve en tonos blancos, fríos, poco humanos, durante el día, que parece haberse mantenido a la madrugada. Miedo a que el frío me enferme. Un estado de ánimo no exactamente triste, pero tampoco alegre. Raro.
Invoco la calidez del que ya está muerto. Un disco perfecto me da cobijo entre mantas y luces tenues.
El aire acústico de una guitarra única, junto a la voz, inolvidable, la cercanía que consigue tan sólo apoyado de su guitarra. Vale, tampoco sienta mal un piano ocasional.
La voz me reconforta, están siendo semanas duras. No puedo hacer nada de lo que quiero. Y entre películas, chocolatinas y algún que otro poemas, me trago tochos indescriptibles e indescifrables. Cada vez queda menos, ese es el consuelo. Insuficiente, por otra parte
Van pasando las canciones y siempre me sorprendo con la absoluta perfección de todo el disco. Como mantiene un mismo nivel todo el tiempo.
Un disco que consigue cambiar el estado de ánimo. Perfecto para cuando n te sientes del todo bien. Nick Drake va reconfortando poco a poco hasta conseguir una reconstrucción perfecta.

Tareas y terapias propias de esta hora, las 2:45 PM

¿Qué se puede hacer un miércoles a las 2:45 PM?, pues pocas cosas, además ninguna de ellas buena.

Podría regodearme en la tristeza de un día plomizo: el cielo tiene un color grisáceo panza de burro y hace un frío de espanto, pero no, no lo voy a hacer, porque hace unos días leía un libro de Enrique Vila-Matas (“París no se acaba nunca”) en el que disertaba sobre la supuesta elegancia e incluso superioridad que damos algunos a la tristeza y a la angustia  llegando a una conclusión que me gustaría compartir: “Andaba por las calles de mi barrio como un triste fantasma y descubrí de pronto lo poco elegante que podía ser la desesperación (…) En otros días, andar como un fantasma me habría parecido muy elegante. Pero ese atardecer de agosto, al ver que en mi barrio de París ya no era yo nadie supe que clase de desastre tan grande se escondía en el interior de la “elegante” desesperación” … “Nadie nos pide que vivamos la vida en rosa, pero tampoco la desesperación en negro. Como dice el proverbio chino, ningún hombre puede impedir que el pájaro oscuro de la tristeza vuele sobre la cabeza, pero lo que sí puede impedir es que anide sobre la cabellera, decía Montaigne. Al comienzo de El Antiedipo hallamos está gran frase de Foucault: No creas que porque eres revolucionario debes sentirte triste”. ex-dr

I ONLY KNOW (WHAT I KNOW NOW)

Aullidos desenfocados sobre mi pereza van invadiendo la angustia que me rodea. Cuesta respirar. El cansancio sube un peldaño más.
La no posibilidad de huida inquieta. Cada vez, lo que no quiero que llegue se acerca más rápido. Veo las partículas flotar en el aire.
La angustia finalmente se cuela en mí y me revuelve las vísceras. La mente se descoloca y dejo que se apodere de ella. Las órdenes se pierden.
De repente, se apagan todas las luces. Los recuerdos se vuelven grises. A pesar de mi frenética búsqueda, no consigo encontrar un solo resquicio de color.
He perdido el calor. Mi cuerpo pálidamente se tumba. Cierro los ojos, rendidos por el cansancio mientras veo luces no identificadas y lejanas.
Muero de inanición y me entierro bajo las sábanas.

Al día siguiente resucito. Entre pensamientos teatrales y dolor, me desperezo. He recuperado el calor, también el color, pero he perdido mi memoria.
Soy un hombre nuevo. Entre ceremonias me doy la bienvenida.
Pero es al intentar levantarme cuando me doy cuenta que todo era imaginario. Caigo al suelo de la forma más forzada. Vuelvo a perder el color, el calor y la poca sangre que tenia.
Un fundido a negro me sorprende y no me deja decir adiós a mi última gota de energía.

Lecturas recomendadas para las 2:45 PM, extractos.

––¿Acostumbra usted a hablar mientras baila?

––Algunas veces. Es preciso hablar un poco, ¿no cree? Sería extraño estar juntos durante media hora sin decir ni una palabra. Pero en atención de algunos, hay que llevar la conversación de modo que no se vean obligados a tener que decir más de lo preciso.

––¿Se refiere a usted misma o lo dice por mí?

––Por los dos ––replicó Elizabeth con coquetería––, pues he encontrado un gran parecido en nuestra forma de ser. Los dos somos insociables, taciturnos y enemigos de hablar, a menos que esperemos decir algo que deslumbre a todos los presentes y pase a la posteridad con todo el brillo de un proverbio.

(Extraído de “Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen)

 

 

A: “Oye A´, ¿cuándo crees que el ser humano alcanza la madurez?”

A´: “Umm, te podría contestar a la gallega con otra pregunta, – ¿desde cuándo soy doctor en patafísica? -, pero no lo voy a hacer, simplemente te diré que ese momento está muy cercano al instante en el que pasan de preguntarse en una discoteca ¿cómo está X? a ¿cómo será X?.”



A: “Mi salud mental siempre prefiere la certeza de un NO a la incertidumbre de un SI”



A: “Si para sofocar un fuego hay que utilizar gasolina, se utiliza.”



A: “Entiendo perfectamente el odio de los musulmanes y otras creencias hacia la fotografía”

A´: “¿Por?, no te pega nada”

A: “Los musulmanes creen que cuando se les fotografía pierden el alma, que se les roba, en parte están equivocados, lo que nos roba la fotografía es la autoestima, yo por las mañanas me miro al espejo y me digo (fruto de la profunda autoestima que gasto, lo sé): “Umm, pues no estás mal, eres un tipo bastante apuesto, incluso atractivo”. Sin embargo cuando te hacen una foto la autoestima se diluye en los megapíxeles y siempre te ves fatal, gordo, feo y calvo, te llevas una bofetada de realidad”.

(Fragmentos del libro “Mi filosofía de A a A´, de A´a A” de Peter Blanc)

ex-dr.